Alimentación ProTour: ¿qué comen los ciclistas durante el Tour de Francia?

Si alguna vez has prestado atención a las etiquetas de la mayoría de los productos alimenticios, te habrás dado cuenta que las dietas para la población general se calculan con base en un requerimiento energético de 2000 Kcal diarias. Muchas personas no pueden creer que un atleta llegue a gastar hasta 6 mil calorías en un día de competencia. Pero la realidad es que deportistas profesionales, como los ciclistas que compiten en el Tour de Francia, llevan una alimentación muy especial para recuperar la enorme demanda energética que requiere cada etapa de la prueba. Si quieres saber qué y cómo se alimentan los ciclistas ProTour, SIGUE LEYENDO ABAJO >>

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La decimoquinta etapa del Tour de Francia 2013 ha concluido y Chris Froom ya lleva sumadas poco más de 61 horas de actividad ciclística intensa repartida en 15 días –con un solo día de descanso–, lo cual representa un desgaste energético brutal. Muchas personas se preguntan ¿qué diablos hacen estos hombres para poder resistir semejante ritmo? ¿qué es lo que comen?
Alcanzar a compensar la demanda de energía a través de la alimentación en estas condiciones es realmente difícil. Los equipos participantes necesitan establecer una logística muy estricta para establecer un plan dietético de competencia que permita, en principio, determinar la exigencia de cada etapa y la intensidad de la misma. Y es que –por si esto no fuera de por sí complejo– el requerimiento energético exacto de cada corredor depende también del papel que desempeña dentro del equipo; es decir, si corre como esprínter, escalador o contrarrelojista; o si es gregario o líder.
Necesidades nutricias de un ciclista
El gasto calórico de un ciclista ProTour va de las 3 mil a las 6 mil Kcal al día, durante las tres semanas consecutivas que dura el evento (considerando que las grandes vueltas ciclistas constan de 21 etapas). Alcanzar a cubrir esta demanda depende de lo que el competidor coma antes, durante y después de cada prueba. Sin embargo, este no es el único reto a vencer, pues también es necesario ofrecer al ciclista fuentes adicionales de hidratos de carbono que sean más atractivas a la monótona dieta a la que están sometidos.
De acuerdo con Robby Ketchell, responsable de nutrición del equipo Garmin Cervélo, la mayoría de los corredores queman entre 600 y 900 Kcal por hora, pero su cuerpo sólo es capaz de procesar de 250 a 300 por hora. Esto explica en parte el por qué muchos corredores presentan problemas estomacales pues, además de la sobrecarga de nutrimentos a nivel intestinal, las comidas contienen abundantes hidratos de carbono y esto las hace bastante secas.
Diario de alimentación durante la vuelta
Para darnos una idea de lo importante que es la alimentación de los competidores en una vuelta ciclista, los equipos llevan su propio chef para tener todo listo en cada comida, según el esquema de horarios programado. Aunque en algunos equipos, como en el RadioShack Leopard, los ciclistas colaboraran con la preparación de la mesa y ayudan a los cocineros.
La jornada de los ciclistas puede describirse, en términos generales, de la siguiente manera:
DESAYUNO. Ocurre muy temprano y sin duda es el alimento más importante del día. Los alimentos que se consumen incluyen pan, cereales de varios tipos, algo de fruta, jugo de naranja, café y leche. Si ese día se va a correr una etapa de gran exigencia (muchos kilómetros o trayectos de alta montaña) se agrega una porción de pasta o arroz sin salsa o aderezos.
ALMUERZO. A media mañana se realiza una segunda comida con un equilibrio similar al del desayuno, pero ésta depende del cronograma de salida programado. Si la competencia se corre al medio día, el almuerzo es sustituido por una ingesta liviana previa al inicio de la etapa.
ANTES DE LA CARRERA. Dos horas antes del inicio de la etapa, el ciclista ingiere una mezcla de hidratos de carbono de liberación lenta, mismos que consumen ya sea en el autobús o una vez que arriban al punto de partida. Adicionalmente, el corredor tiene a su disposición un suministro constante de geles y barras.
DURANTE LA CARRERA. Los ciclistas se suplementan con geles, barras de cereal y fluidos ricos en hidratos de carbono. Asimismo, en los puntos de avituallamiento, los equipos distribuyen bolsitas con bocadillos dulces y salados (dulces caseros, sándwiches, paninis, etc.). Con esto, los ciclistas cuentan con cerca de 2500 Kcal para terminar la etapa. En ese sentido, cabe señalar que la alimentación durante la carrera nunca llega a suplir la perdida energética y no es sino hasta después de la carrera que inicia la recuperación.
DESPUÉS DE LA CARRERA. Después de cruzar la meta, el competidor debe consumir bebidas afrutadas con hidratos de carbono y algo de proteínas, o bien, una bebida deportiva acompañada de un sándwich de jamón. Una vez arriba del autobús, los ciclistas reciben una segunda bebida de recuperación (opcional) y meriendan arroz blanco y huevos. La inclusión de proteínas en este momento tiene la intensión de reparar el músculo. Una vez llegando al hotel, a cada ciclista se le realiza una evaluación antropométrica para monitorear su peso y composición corporal tras la carrera, y se le realiza un pequeño test que recaba sus sensaciones durante la etapa. Los datos que arroja la encuesta son comparados con los emitidos por la computadora; si el ciclista dice que dio su máximo esfuerzo, pero sus datos de rendimiento (vatios, pulso y cadencia) no lo demuestran, es señal de fatiga y problemas nutricios. Tras la evaluación, se consume fruta, barras energéticas y otros alimentos con fuentes de hidratos hasta la hora de la cena.
CENA. La última comida del día se equilibra de la siguiente manera: 40% de hidratos de carbono, 30% de proteína 30% de grasas. El consumo de verduras en ese momento del día juega un papel destacado al ser fuente importante de antioxidantes. Tras la cena, se suman alrededor de 2500 Kcal que sirven para reponer las reservas de energía y brindarle a la musculatura la proteína necesaria para su reconstrucción.
Como podemos ver, el principal objetivo de una alimentación ProTour es mantener al ciclista listo todos los días para el esfuerzo que supone cada etapa. Día a día, la dieta se va ajustando según las circunstancias de carrera (cuando hay lesiones o circunstancias climáticas como lluvia, nevada o calor extremo).
Así, la alimentación juega un papel trascendental en las grandes vueltas ciclistas como el Giro de Italia, el Tour de Francia o la Vuelta a España, y es una estrategia igualmente importante a la deportiva para cada participante. Pero no pienses que sólo en este ámbito es necesario cuidar tu nutrición. Cualquier persona que realice una actividad deportiva (por muy ligera que sea) debe mantener una alimentación completa, equilibrada, suficiente, inocua, variada y adecuada.
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